El coronavirus constituye una seria amenaza para el hombre a nivel global, aunque puede decirse que se ha cebado de forma especialmente virulenta con nuestro país y sus ciudadanos. Si tal y como se afirma desde el ejecutivo: «el virus no entiende de fronteras», se puede suponer que pueda haber responsabilidades penales para el Ejecutivo encargado de gestionar esta crisis. Debe resultar difícil compaginar una política «social» de cara a la galería con la gestión eficaz de una pandemia. Sobre todo, si se la menosprecia. En efecto, la gestión médico-sanitaria y logística, del gobierno central ha sido nefasta, pues se ostenta el dudoso honor de ocupar las primeras posiciones en los ranking y ratios de tasas de contagio y mortalidad mundiales. Y ello, a pesar del heroico trabajo llevado a cabo por los integrantes de nuestro sistema sanitario, médicos y enfermeras, así como de nuestras FF y CC de Seguridad del Estado, que han sido literalmente, «arrojados a los leones».

La conciencia de que habrá un antes y un después del COVID-19 es ineludible.

Queremos transmitir un mensaje objetivo de esperanza: La inteligencia y capacidad adaptativa del hombre es extraordinaria y no tenemos ninguna duda de que vamos a salir a delante y todo volverá a la normalidad.

Por otra parte, sólo tras un análisis riguroso y exhaustivo realizado desde la objetividad que confiere la distancia, seremos capaces de evaluar las consecuencias políticas, sociales y económicas de esta crisis.

El Foro Baleares de la Solidaridad y del Progreso juntamente con el Foro España presentan una serie de propuestas, iniciativas y medidas económicas diseñadas por un grupo de técnicos y expertos con la finalidad de paliar los perniciosos efectos del covid 19 en nuestra economía.

Esta serie de propuestas la hemos dividido en tres bloques: el primero las medidas que consideramos que se tengan que aplicar de manera inmediata, el segundo las medidas que se tienen que aplicar al finalizar el estado de alarma (post confinamiento) y finalmente el tercer bloque, medidas a largo plazo y reformas constitucionales que consideramos que son necesarias para la regeneración de la calidad de nuestra democracia