Su estrategia de ingeniería social, de propaganda desleal y de adoctrinamiento en los colegios ha tenido el efecto contrario

Estas últimas elecciones generales celebradas el pasado 10 de noviembre han dejado muchos datos a analizar y a tener en cuenta: el paupérrimo resultado de Ciudadanos, la bajada del PSOE y Podemos y, en clave autonómica, el batacazo de los ecosoberanistas de la coalición MÉS-Esquerra Republicana, que con Guillem Balboa al frente, no han logrado el ansiado diputado en el Congreso de los Diputados.

Es una realidad indiscutible que el separatismo pierde fuelle en las Islas Baleares, tantos años de imposiciones pancatalanistas y nacionalistas han servido para hartar y aburrir a la ciudadanía balear. Su estrategia de ingeniería social, de propaganda desleal y de adoctrinamiento en los colegios ha tenido el efecto contrario al que los amigos de los golpistas deseaban.

MÉS per Mallorca lleva años intentando integrar las Islas Baleares dentro de los llamados Països Catalans, todo esto con el beneplácito y el visto bueno del PSIB-PSOE y de su presidenta, Francina Armengol. Se creían poseedores de la razón y de la verdad absoluta, daban ejemplos de ética, moral y democracia cuando ni ellos mismos han reconocido nuestra democracia, reconocida mundialmente, y nuestro Estado de Derecho. Con frecuencia te tildaban de facha por defender la unidad de España, de «foraster» por defender la libre elección de lengua de los padres a la hora de escolarizar a sus hijos, y de «gonellista» y «anticatalanista» por defender la lengua y la cultura propia de las Baleares.

No tienen ningún remordimiento ni pudor en señalar y coaccionar a todo aquel que no comulga con sus ruedas de molino. Sin ir más lejos, el senador de MÉS, Vicenç Vidal, señaló hace escasas semanas a un grupo de ciudadanos que libremente fueron con la bandera de España en la Plaza del Mercat de Palma a reivindicar el imperio de la ley y a apoyar a nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Tras la debacle de los secesionistas, el exalcalde de Palma, Antoni Noguera, se postula como próximo coordinador de MÉS. Sí, el mismo Noguera que hace unos meses se «cagaba en los putos espanyols». Si finalmente se confirma que Noguera será el próximo líder de los ecosoberanistas, los constitucionalistas poco deberemos de preocuparnos, pues será difícil que en las próximas elecciones autonómicas y municipales logren representación dentro de las instituciones. Seguirán en caída libre, hecho por el cual nos alegraremos. Desde la sociedad civil debemos seguir con esta importante tarea de concienciación a la población del peligro que suponen los nacionalismos. Debemos seguir por este camino, en Baleares ha surgido efecto y a los resultados nos remitimos.