Creo que todos estaremos de acuerdo en que la clase política española ha sufrido un deterioro colosal en los ultimos tiempos, la irrupción de Unidas Podemos, la radicalización del PSOE, los múltiples casos de corrupción, el auge del independentismo catalán o el incremento de poder del brazo político de ETA(EH Bildu) son solo algunos de los síntomas que evidencian que nuestra clase política no goza de buena salud.

Los defensores del régimen del 78, de la unidad de España y de las libertades estamos siendo testigos de la terrible paradoja que supone que los enemigos de nuestra nación sean, precisamente, los encargados de defender los intereses de los más de 47 millones de españoles.

Pese a todo, que aún tengamos formaciones constitucionalistas con una amplia representación parlamentaria es un buen indicio que personalmente me lleva a pensar que aún estamos a tiempo de darle la vuelta a la tortilla.

Pero las formaciones defensoras de nuestra Patria y de sus libertades no han logrado redimirse del todo de ese deterioro de nuestra clase política. A mi parecer fue un grave error que Ciudadanos apoyará al Gobierno para prorrogar el estado de alarma, al igual que creo que el Partido Popular está metiendo la pata al no apoyar la moción de censura que presentará Vox el próximo mes de septiembre, y hablando de Vox, también considero que están cometiendo un error mayúsculo con esa estrategia del «conmigo o contra mi» Aislandose del resto del panorama político.

Estos errores son corregibles, por supuesto, pero creo que responden a un error mucho más grave y de solución más compleja, anteponer los intereses partidistas al beneficio de España y de los españoles, ese es el gran error de fondo.

Y creedme, esa tendencia de defender más a unas siglas que al conjunto de la sociedad española, solo la podemos corregir nosotros, la sociedad civil debe enviar un mensaje claro y conciso a nuestra clase política, debemos exigir más unidad de las formaciones afines a España y a las libertades, si las élites políticas logran que la sociedad española siga dividida y nosotros no exigimos sin complejos que miren de una vez por todas por el bien común y dejen de lado el sectarismo partidista, nada cambiará y la nave española seguirá pilotada rumbo al desastre por sus propios enemigos.

Sergio Bota Campos