A nadie le cabe ninguna duda que este Gobierno de España, presidido por Pedro Sánchez, ha sido y es el peor gobierno de la historia de nuestro país. Esto, añadido a que ha coincidido en el peor momento de la democracia española debido a la crisis sanitaria provocada por el coronavirus, hace que la calidad de vida y la «tranquilidad» que gozaban los españoles con la «vieja normalidad» tanto sanitaria como política haya bajado drásticamente.

Hace unos días aparecía por televisión el «macho alfa» del Desgobierno de España, con su nuevo look lenninista y con un pendiente en la oreja al más puro estilo chabacano, hortera y gitanesco. Intentando causar pena entre los espectadores, lloriqueando por el «jarabe democrático» que están practicando cada día en frente de su mansión de Galapagar una serie de ciudadanos de bien asqueados con las políticas comunistas y el despotismo del Vicepresidente Iglesias y de su primera dama con menos de 3 horas cotizadas en la Seguridad Social y ministra de no sabemos muy bien de qué.

Recuerdo ver todavía, en el programa ‘El Gato Al Agua’ de Intereconomía, como Pablo Iglesias insultaba y ninguneaba a la Guardia Civil y la Policía Nacional que a día de hoy están custodiando su mansión. Recuerdo, también ver, como el Sultán de Galapagar apoyaba el escrache que le hicieron a Rosa Díez en la Complutense o el que le hicieron a Cristina Cifuentes en pleno centro de Madrid.

La hipocresía de los podemitas, de su líder y de palmeros como Echeminga Dominga hacen que este Gobierno sea una calamidad, un despropósito en toda regla, un insulto a todos los españoles que se levantan cada día a las 6 de la mañana para levantar el país mientras esta clase política de la izquierda se dedica a ahogarlos a impuestos y a «deleitarles» con declaraciones que evidencian un claro desconocimiento del funcionamiento de nuestro gran país.

Los españoles no nos merecemos ni un minuto más a este Desgobierno que ha llevado a nuestro país a sobrepasar el abismo y nos ha hundido en la miseria, que se va de vacaciones en plena segunda oleada del Covid-19 y quiere poner en peligro a nuestros hijos en una vuelta al cole para nada segura, chapucera e improvisada. Con la salud de los españoles no se juega, por ello debemos alzar la voz y exigir el cese inmediato de todo este Gobierno totalitario y negligente. Por nuestros hijos y nuestros nietos.

Cosme Bernat Brull